El 24 de septiembre, a partir de las 16:30, continúan los III Seminarios de Cine, Salud y Ética con la película La chica danesa, una actividad promovida por el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM), junto al Instituto de Ética Clínica Francisco Vallés.
La chica danesa (Tom Hooper, 2015) es la séptima película de este tercer ciclo cuya finalidad es ofrecer a los colegiados una actividad formativa en el campo de la ética clínica y de las humanidades a través del cine.
Como cada sesión, tras la presentación y contextualización de la película y su visionado se realizará un análisis de la película con los asistentes, en este caso el cambio de género.
La proyección y análisis se desarrollará en la sede del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (avd. de Menéndez Pelayo, 93) el 24 de septiembre de 16:30 a 19:30 horas.
Accede a este enlace para inscribirte a esta sesión de los III Seminarios de Cine, Salud y Ética.

La chica danesa
La historia se sitúa en la Copenhague de los años veinte, donde Gerda Wegener pide a su esposo, el pintor Einar Wegener, que pose como mujer para uno de sus retratos. Este gesto aparentemente inocente despierta en Einar una identidad largamente reprimida: la de Lili Elbe. A partir de entonces, comienza una transformación profunda y dolorosa en la que Lili busca afirmarse como la persona que realmente es, mientras Gerda lidia con la pérdida de su esposo y al mismo tiempo se convierte en su mayor apoyo. Sus retratos de Lili despiertan gran interés en París, lo que impulsa sus carreras artísticas y abre nuevas dinámicas en su relación, marcadas también por la presencia de Hans Axgil, un viejo amigo de Lili.
Con el tiempo, la lucha interna de Lili se hace insostenible y la lleva a buscar una solución médica. Tras varios intentos fallidos, conoce al Dr. Kurt Warnekros, quien le propone una cirugía pionera y arriesgada de reasignación de sexo. Lili acepta convertirse en una de las primeras personas en someterse a este procedimiento, pero las complicaciones quirúrgicas resultan fatales. La película concluye con una imagen simbólica: Gerda y Hans de regreso en Dinamarca, contemplando los árboles que Lili había pintado, mientras un pañuelo ligado a su historia en común se eleva con el viento, como metáfora de la libertad y el legado de Lili.